
Lysaria es una muchacha esbelta y bien proporcionada; de complexión delgada, aunque no por ello menos fuerte, y más baja que la mayoría de sus compañeros. Su tez es morena, bronceada y aterciopelada; adornada con algún lunar. Tiene una nariz bonita y aguileña, con rasgos propios de su tierra natal: pómulos ligeramente afilados, mejillas redondeadas y labios carnosos. En su rostro destacan sus ojos, de un marrón tan oscuro que casi parecen dos fosos de oscuridad, inevitablemente expresivos.
En general podría decirse que se trata de una belleza salvaje, ya que su mirada es tan afilada como sus confiables cuchillos. A primera vista, y a pesar de su atractivo, no parece la clase de persona con la que uno querría iniciar una conversación.
Su cabello es negro, lacio y largo, alcanzando sus caderas. No obstante, suele llevarlo recogido en una trenza enrollada en un moño o, en su defecto, en una cola baja.
A la hora de vestirse emplea colores que le permitan pasar desapercibida, inclinándose especialmente por los tonos oscuros. Habitualmente lleva un atuendo fabricado en tela y cuero, que contiene varios enganches para sus numerosos cuchillos. Siempre se cubre con una túnica con capucha y, en ocasiones, oculta su rostro también.
En lo que respecta a su personalidad, se trata de una chica desconfiada y de naturaleza reservada. Tranquila y moralmente inquebrantable, incapaz de cejar en su empeño cuando se propone algo o de callarse su opinión cuando siente que esta es necesaria.

Es escéptica con la mayoría de las personas, especialmente las de clase alta, ya que siente que no con conscientes o capaces de empatizar con los sufrimientos del pueblo llano. No obstante, está dispuesta a ofrecer su amistad a aquellos que demuestran ser justos y buenos.
Si uno se gana su aprecio, la joven lo dará todo sin pedir nada a cambio, dado que es muy cariñosa y dulce; aunque estas son características que no muestra abiertamente de buenas a primeras. Además, destaca por ser fiel y compasiva con los miembros de su grupo, intentando adaptar sus muestras de afecto a las necesidades de cada uno de ellos.

